¿Por qué meditar?

¿Por qué los budistas meditan?

Cuando la meditación de la estabilidad de la atención se convierte en parte de tu rutina cotidiana, experimentarás los beneficios de la práctica de meditación, tales como un espacio mental, calma y más claridad de tus pensamientos y sentimientos.

La meditación puede ayudarnos también a descubrir y desarrollar las vastas y profundas cualidades de la mente. Mediante esta realización interna podemos alcanzar un estado de felicidad y satisfacción que no pueden obtenerse con factores externos como riqueza, estatus o relaciones personales.

El objetivo de la meditación no es crear un espacio en blanco o un estado mental adormecido. Cuando practicamos con una buena motivación e instrucciones claras, cualidades genuinas como serenidad, compasión y claridad emergerán.

Estas cualidades nos ayudan a lidiar con los retos de nuestra vida y a estar más atentos a las diferentes formas en que podemos ayudar a los demás.

¿Cómo puedo conocer los diferentes tipos de meditación?

En las clases de darma en todos los centros de Dechen se dan regularmente instrucciones para hacer meditaciones como la estabilidad de la atención, bondad amorosa y compasión, y las contemplaciones en los Cuatro Pensamientos que dirigen la mente a la enseñanza budista.

Para saber más sobre tipos de meditación más avanzadas se requiere de la instrucción de maestros budistas calificados (lamas), quienes han sido autorizados por sus maestros para enseñar esas prácticas. Además, para algunas prácticas como el recibir iniciaciones vajrayana y llevar a cabo las prácticas de las deidades correspondientes es necesario haber tomado refugio en la Triple Joya, es decir, en Buda, como nuestro guía en el camino espiritual; en el darma, las enseñanzas transmitidas por Buda que nos permitirán lograrlo; y en la sangha, la comunidad de practicantes que nos apoyarán en el camino.

¿Qué significa tomar refugio? ¿Qué compromisos conlleva?

Todos tenemos una innata disposición para alcanzar la budeidad. Sin embargo, actualmente nuestra mente se encuentra obscurecida por las emociones negativas y la ignorancia de la realidad última o de cómo existimos. Cuando encontramos los instrumentos adecuados (medios hábiles) del camino espiritual y uno empieza a practicarlos bajo la guía de un maestro calificado, estas obscuraciones empiezan a desaparecer gradualmente.

En el budismo, se entra “formalmente” al camino espiritual mediante la ceremonia de la toma refugio en las Tres Joyas. Con este ritual, uno se convierte en un miembro de la comunidad (sangha) que practica las enseñanzas (dharma) impartidas por el supremo Maestro (Buda). A partir de ese momento, uno confía en las Tres Joyas para refugiarse de todas las formas de sufrimiento que experimentamos en el día a día.

Al tomar refugio uno se compromete a recitar en la práctica de meditación cotidiana los versos del refugio un mínimo de siete veces, hacer ofrendas a la Triple Joya y siempre mostrar respeto a los objetos que las representan como imágenes, textos y escrituras. Poner en práctica el refugio también significa, por un lado, que uno debe escuchar enseñanzas, reflexionarlas y meditar en ellas para interiorizarlas; y por el otro que uno debe mantener la disciplina propia del voto del patrimoska o los cinco preceptos que forman parte del Vinaya; éste consiste en cinco normas de entrenamiento; es decir, no matar, no robar, no mentir, abandonar cualquier mala conducta sexual y de intoxicación.

Normalmente los interesados en tomar refugio lo solicitan a un lama y éste puede realizar el ritual en el marco de una iniciación (al comenzar) o a título personal si no hay una iniciación programada.